¿Qué sucedió?

Influencia en la sociedad

El monumento a las víctimas de Tarata fue erigido en la misma calle del atentado;
específicamente, a unos metros donde explotó el coche bomba. Su construcción e inauguración están registradas el 16 de julio de 1994. Estas se llevaron a cabo por
el alcalde de Miraflores de aquel entonces, Alberto Andrade Carmona —quien tuvo una gestión municipal desde 1990 hasta 1996—. Originalmente, dicha construcción solo estuvo conformada por una estela de unos tres metros y medio de altura y un metro de ancho aproximadamente. Además, tuvo una placa recordatoria en cada uno de sus lados. La primera placa contiene un mensaje
tomado de Juan Pablo II, donde se invoca a los destructores de la vida a reflexionar en torno a sus actos. La segunda placa de la estela rebautiza todo el lugar como el Paseo de la solidaridad y contiene un breve mensaje, pero poderoso y paradigmático: “Aquí nació un Perú unido y solidario por la paz” (Tarallo, 2014, párr. 4).Desde este lugar de la memoria, el atentado es asumido desde la oficialidad como un punto de quiebre histórico para todo el país. Este designa un antes y un después en cuanto a la unión que nunca se tuvo y a la solidaridad entre ciudadanos que no se percibían como semejantes. Años después, este monumento fue remodelado en la gestión del alcalde Manuel Masías, en la que se agregó una pileta y fue reinaugurada el 16 de julio del 2009. Así, se generó una disputa por la memoria de las víctimas. En este lugar, año tras año se conmemora la memoria de las víctimas del atentado, en una ceremonia dirigida por el alcalde, cuya concurrencia es principalmente miraflorina y los invitados especiales son los sobrevivientes del atentado.
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